TAMBIÉN HACES RADIO
Ese show de La Rockola Humana, dejó de ser solamente un show en vivo. También tiene una participación y faceta mediática. Hace cuatro años conduzco un programa de radio que se llama Rockola Broadcasting System. Hace 15 años que La Rockola Humana está en radio.
Trabajé en Del Sol, tres años en Fácil desviarse con Juanchi Hounie y Diego «Sapo» Zas, antes en Suena tremendo, en el Espectador 810 AM también con Juanchi y Sapo durante 8 años.
Aparezco en la tele bastante seguido, a veces en el 10, en el 4, en el 12, TV Ciudad…
También trabajo en Océano FM, donde hago Mensajes en una botella, que son historias de canciones o de artistas. Los Mensajes en una botella y Rockola Broadcasting System también los encuentran en mi Canal de Youtube y también en mi canal de Spotify: La Rockola Humana. Ahí está todo. También mis apariciones en Tv.
¿EN QUE MOMENTO TE DISTE CUENTA DE QUE TENIAS ESE “SUPER PODER” DE MEMORIZAR TANTAS CANCIONES?
Yo creo que lo que me ayudó un montón fue que cuando empecé a hacer clases de guitarra, a los 11 años, con un señor que se llamaba Rubén González, él era el típico profesor de guitarra que me quería enseñar todo a nivel pro, nivel universitario: la digitación de Sagreras, que es donde poner los dedos, enseñarme las escalas musicales, el solfeo, do, re, mi, fa, sol, la, sí, y los tempos y melodías y estilos de música y ritmos; a leer música en partituras… y yo lo que quería era ponerle un cassette con los Ramones, los Beatles y que sonaran canciones que a mí me gustaban y que él me enseñara a tocarlas.
Y Rubén me tuvo mucha paciencia durante seis años. Venía una vez por semana. Una demencia porque hoy día cualquier persona agarra un tutorial de YouTube con la guitarra, y buscas clase de guitarra y después salen haciendo cosas mucho más saladas en 1 o 2 años.
Lo mío era rasquetear acordes, una que sepamos todos.
Y con esto que te conté hace un ratito de la memoria, de la facilidad para estudiar, empecé a incorporar canciones, letra, memoria, letra, canciones, memoria, letra. Empecé a juntar canciones, canciones, canciones.
Y un día me largué a cantar solo y me di cuenta que de memoria tenía un montón de canciones para tocar en un fogón, para tocar en la playa, para tocar en el pelotero de McDonald’s.
Puedo mencionar a McDonald’s porque McDonald’s es sponsor oficial de La Rockola Humana en la 970 AM Universal.
Entonces me di cuenta a temprana edad que tenía mucha memoria y soy, como te dije, muy versátil en el sinvergüenza.
Y yo te canto 4 horas sin parar, 100 canciones y de memoria; o me desenchufas o me decís que no cante más. Y ahí paro. Y tenés flor de show. Algunos son de más corta duración. Pero no es extraño que en 40 minutos yo pase por 40 canciones. Y cantar aprendí en la ducha y soltándome en los escenarios. Nunca fui a clase de canto. Todavía estoy descubriendo y amaestrando mi voz.
¿CÓMO TE ORGANIZAS PARA TRABAJAR?
Hace 30 años que me dedico fuerte a la música.
De las bandas te diría que lo más fuerte es La Rockola Humana, porque toco todos los fines de semana en algún evento, en un cumpleaños, en un casamiento, en un bar, en un boliche, me voy para el interior, voy y vengo. Y La Rockola Humana tiene, además, como te dije, la pata radial. Entonces me tengo que organizar con conseguir los shows, las entrevistas para la radio, conseguir los sponsors, ir a la radio, aprender canciones de los invitados que vienen, ensayar, aprender organizar y memorizar repertorios de los shows que hago con mis bandas.
Además, soy productor y compositor. Siempre estoy atento al nacimiento de mis nuevas canciones y también incorporando canciones nuevas para mis repertorios. No paro de estudiar canciones y de tocar la guitarra y de cantar. Y paralelamente a esto, hace 16 años que trabajo para una compañía norteamericana de seguros de vida con ahorro jubilatorio, que es algo que todos en el mundo precisan, más en estas tierras donde las jubilaciones están comprometidas. Y es un servicio que ofrezco que me encanta. Porque estoy en contacto permanente con la gente. Y mis dos mundos laborales profesionales me completan y me enriquecen mucho el alma.
Aprendí a tener un equilibrio entre llevar a los chicos al colegio, buscarlos, hacer las llamadas por teléfono para generar entrevistas de seguros, más generar las llamadas telefónicas para conseguir los entrevistados del programa de radio, más los horarios de ensayo, más los shows en vivo porque toco un jueves y después el viernes toco de nuevo y a veces también un sábado, todo en la misma semana. Así que es medio caótico, pero un caos ordenado.
Tengo la suerte bendita de que mi esposa me conoció con la guitarra a cuestas, sabe cuál es mi pasión, conoce mi formación, mi educación, mis valores, mis principios, y ella también es muy apasionada, súper profesional y dedicada en su trabajo entonces juntos nos acompañamos y nos ayudamos y complementamos en todo. Y mis suegros (Silvia y Julio) y mis viejos (Inés y Nicolás) son también súper colaboradores con los chicos y nos ayudan muchísimo.
¿ELLA A QUÉ SE DEDICA?
Ella es Psicóloga. Tenemos un equipazo en el que nos podemos complementar perfectamente y estar muy presentes para nuestros hijos. El entendernos, querernos y respetarnos en cuanto a nuestros respectivos trabajos (que tienen horarios y dedicación muy exigentes) lo hace todo mucho más sencillo.
¿QUÉ ES LO QUE MAS TE GUSTA DE TODO LO QUE HACES?
De todo lo que yo hago, el lugar donde más feliz me siento es obviamente con la familia. No quiero sonar obvio: en mi casa, con mis hijos, con mi esposa, mirando una película, yendo para afuera, yendo para el campo, estando ahí al aire libre, andando a caballo, pateando una pelota, ni que hablar.
Pero cuando tengo que pensar en un momento mío, cuando es el momento de decir dónde es que yo realmente me hallo y me encuentro feliz, es en un escenario con mi voz y mi guitarra. Y cuando hablo de escenario no me refiero a estar tocando en el Velódromo, como me pasó de tocar con Na-K después de Molotov para 6 mil personas, o en el Teatro de Verano para 2 mil compartiendo escenario con La Trampa, La Tabaré y 11 Tiros. A veces puede ser en el jardín de una casa, con mi guitarra y un parlante y 10, 15 o 20 personas a mi alrededor.
En el momento que yo estoy tocando la guitarra y cantando soy feliz porque sé que estoy haciendo algo que me encanta y que estoy haciendo felices a otros.
Y eso es algo que me llena enormemente el alma.
Más allá de que a veces haciendo rock and roll en el Uruguay, todo el mundo te dice (a mí me lo dijeron desde chico) “no vas a vivir de la música”. Yo lo tuve y lo tengo claro. Yo no vivo de la música. Vivo para la música.
¿CUÁNDO VAS A VENIR A TOCAR A LA SEDE?
¡Cuando me inviten!